RATONLANDIA “MOUSELAND”

RATONLANDIA “MOUSELAND”

Pedagogía sindical: Una famosa fábula política acerca de la democracia de gatos y ratones.

El siguiente, es un divertido relato a través del cual se explica el por qué en una democracia los ciudadanos eligen muchas veces a candidatos que no los representan, e incluso,  a sus propios verdugos.

Su autor es Tommy Douglas, un importante político socialdemócrata canadiense que dio vida a este cuento en 1944. Su título original en inglés es Mouseland.

Ratonlandia:

Ratonlandia era un lugar donde todos los ratoncitos vivían y jugaban, donde nacían y morían. Incluso, tenían un parlamento y cada cuatro años tenían elecciones.

Todos los ratoncitos acostumbraban a ir a las urnas y elegían un gobierno formado por enormes y gordos gatos negros. Ellos conducían el gobierno dignamente, elaboraban buenas leyes, es decir, leyes buenas para los gatos, pero no muy favorables para los ratones.

Una de las leyes decía, que la entrada a la ratonera debía ser tan grande como para que un gato pudiera meter su pata. Otra ley decía, que los ratones solo podían moverse a ciertas velocidades, para que los gatos consiguieran alcanzarlos sin mucho esfuerzo.

Cuando los ratones se cansaron de aguantar esos abusos, decidieron ir en masa a las urnas a votar contra los gatos negros y a elegir a gatos blancos.

Los gatos blancos lanzaron una campaña genial  dijeron “el problema de Ratolandia, son las entradas redondas de las ratoneras, si ustedes nos eligen, las construiremos cuadradas”. Y lo hicieron, las entradas cuadradas eran el doble de las redondas, ahora los gatos podían meter dos patas.

Y cuando no pudieron soportarlo más, votaron contra los gatos blancos y pusieron a los negros de nuevo. Incluso, trataron con gatos mitad negro, mitad blanco y lo llamaron coalición. En su desesperación, intentaron con gatos manchados, eran gatos que intentaban sonar como ratones pero comían como gatos.

Verán amigos míos, el problema no estaba en el color de los gatos, el problema estaba en que eran gatos. Y como son gatos, naturalmente miraban por sus intereses de gato y no de ratones.

Finalmente, llegó desde lejos un ratoncito quién tuvo una idea, les dijo: “miren, compañeros ¿porqué seguimos eligiendo un gobierno hecho por gatos?, ¿porqué no elegimos un gobierno de ratones?

“OHHH” dijeron… “es un COMUNISTA”, así que lo metieron en la cárcel.

Moraleja:

La fábula es un llamado a la reflexión ciudadana sobre la importancia de elegir representantes que verdaderamente pertenezcan a la clase trabajadora y a las bases sociales.

Elegir políticos que no pertenezcan al mismo sector social genera conflictos, engaños y explotación. Los gatos siempre se aprovecharán de los ratones, no importa cuál sea su color.

Si elegimos a un capitalista, su única intención será obtener la máxima ganancia a costa de los trabajadores, si elegimos un terrateniente a costa de los campesinos, si elegimos un  corrupto a costa del estado, etc.

Otra visión de la fábula es que la gente está tan acostumbrada a ser explotada, que cuando llega un líder nuevo que si la representa verdaderamente, lo agreden y toman represalias contra él. Los ratones encarcelaron a su propio compañero, cuando este les propuso un gobierno propio.

Cualquier semejanza con nuestra realidad es mera coincidencia.

Nota editorial: Los artículos de opinión publicados en este espacio expresan exclusivamente el pensamiento y las valoraciones personales de sus autores. En consecuencia, su contenido no compromete ni representa la posición institucional del Sindicato de Trabajadores de la Gobernación de Nariño – SINTRAGOBERNAR o sus afiliados, ni del diario sindical SOMOS Sintragobernar.